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Taganga y Minca

9.12.18


La ciudad de Santa Marta suele ser un lugar de paso para todos los viajeros. ¿La razón? Se encuentra próxima a muchos destinos turísticos de gran importancia en el país. ¡Vamos a conocer algunos de ellos!

· Taganga: un sitio amado por algunos y odiado por otros. Se trata de un pequeño pueblo próximo a la capital de Magdalena. En el pasado, su principal fuente de ingresos era la pesca, sin embargo, esto ha ido cambiando con el paso de los años y la llegada de las masas turísticas. Muchos de los que deciden venir aquí, lo hacen atraídos por el buceo; otros por su proximidad al Parque Tayrona, al que se puede llegar en barco; y el resto, por la fiesta.

Según muchos amigos colombianos me comentaron, con la llegada de los extranjeros Taganga fue cambiando y se convirtió en un núcleo bastante hippie y liberal durante los primeros años. Posteriormente, más viajeros comenzaron a acercarse atraídos por este movimiento y por la cantidad de drogas que se movían en la zona. Y como todo es malo en exceso, la buena fama de Taganga empezó a decaer. Aún así, yo os recomiendo que os acerquéis aunque sea a pasar el día, ya que su belleza es innegable.

¿Cómo llegar? La manera más económica es tomar un autobús desde el centro de Santa Marta por 1.600 pesos, 0.45 céntimos de euro. Avisad al conductor dónde os queréis bajar, yo decidí descender cerca del Mirador Hostel Club Social, con una infinity pool con impresionantes vistas a Taganga. Si no os alojáis allí, deberéis abonar 10.000 pesos de entrada, 2,75 euros, para pasar el día.





· Minca, parada imprescindible. Es un pueblo ubicado en la Sierra de Santa Marta, a una altura de 650 metros sobre el nivel del mar. Minca atrapa a todo aquel que la visita, su naturaleza es exuberante y se pueden realizar un gran número de actividades en sus proximidades, como por ejemplo caminatas, paseos a caballo, yoga, visitas a fincas del café o del chocolate…

¿Cómo llegar? Yo contraté un transfer desde The Dreamer hasta el centro de Minca. Suele costar 10.000 pesos y el trayecto viene a durar una hora. Sin embargo, son muy pocos los viajeros que se alojan aquí, la mayoría de ellos eligen alojamientos emplazados en lo alto de las montañas y para acceder hasta los mismos hay que coger un servicio de moto taxi por el que se suele pagar 20.000 pesos. Es muy recomendable hacerlo durante el día ya que no hay carreteras pavimentadas y en consecuencia las rutas son bastante complicadas por el barro.

¿Dónde hospedarse? Las opciones son infinitas y cada hostel tiene una particularidad, por lo que muchos de ellos suelen estar llenos y es necesario reservar con antelación.

Yo pasé una noche en Casa Elemento, uno de los que más fama tiene por su hamaca gigante con vistas a la sierra y a Santa Marta. Pagué 25.000 pesos (siete euros) por dormir en chinchorro, una hamaca más grande y cómoda que se suele ofrecer en los hostels de la costa colombiana. Si preferís cama, tendréis que pagar un poco más. Ninguna de las comidas en Casa Elemento está incluida, pero cuenta con un restaurante con diversas opciones, todas ellas buenísimas. Sin embargo, todos los viajeros coinciden en que la calidad de este lugar, que una vez fue considerado como uno de los mejores alojamientos de Colombia, ha ido decayendo y ya no es lo que era. El motivo principal es el cambio de dueño y su dejadez, las instalaciones necesitan una gran mejora.













Por esta razón, decidí trasladarme a Casas Viejas para pasar la segunda noche. Tomé otra moto taxi por 20.000 pesos y llegué al paraíso. Los dueños de este sitio son una pareja de jóvenes franceses, afincados en Colombia desde hace unos años, que han cuidado cada detalle y con ello han conseguido crear un ambiente de paz y tranquilidad insuperable. Además, las instalaciones están situadas dentro de la Finca de café La Victoria, por la que se puede hacer un tour que termina en la fábrica. Si vais, tenéis que probar los sándwiches que preparan en ella… ¡una delicia! Y el café, ¡cómo no!

Otras de las actividades que podéis hacer durante vuestra estancia en Casas Viejas es yoga, montar a caballo o daros un buen masaje. La noche tiene un coste de 40.000 pesos en cama, 11 euros, y al igual que Casa Elemento, no incluye ninguna comida, pero cuenta con servicio de restaurante muy bueno y unas cervezas artesanas de la Sierra Nevada que no os podéis perder.












 Fábrica de cerveza
 Finca del café
¡Toda la comida es procesada de manera local!

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