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15 días en Sri Lanka

7.8.18


¿Estáis pensando en viajar a Sri Lanka? ¿Queréis conocer cuántos más sitios mejor y no sabéis cómo organizarlo? La siguiente guía puede ser vuestra solución para pasar 21 días increíbles por este país ubicado en el océano Índico. Importante resaltar que esta guía solo recorre la parte suroeste, la que pude visitar al ser temporada seca (de octubre a abril). Y antes de ponernos en marcha, mejor que revises los requisitos del visado de turista, ¡no os vayáis a llevar a una sorpresa en el aeropuerto!


Los vuelos internacionales con destino Sri Lanka llegan siempre a la capital. Colombo es muy similar al resto de ciudades asiáticas de gran tamaño: mucho tráfico, cantidad de gente, y aunque tiene algunos lugares que merece la pena visitar, se le puede dedicar tan sólo un día. Podéis elegir entre hacerlo nada más llegar o dejarlo para el final del viaje, ya que tendréis que volver para tomar el vuelo de vuelta.

Si queréis saber cómo fue mi llegada y no repetir los mismos errores que cometí podéis leer el siguiente post: AQUÍ. Lo mejor para que os de tiempo a conocer bien la urbe es madrugar y empezar con el centro histórico de la ciudad para terminar la jornada relajandoos en las playas de la zona de Mount Lavinia. Después, a elección del consumidor está coger el tren con destino a Kandy o esperar a la mañana siguiente.



De Colombo a Kandy, la ‘capital de las montañas’, ‘ciudad sagrada del budismo’, y Patrimonio de la Humanidad, hay tres horas en tren. Por este motivo, si preferís podéis pegaros el madrugón, coger el tren pronto y estar allí sobre las once/doce para visitarlo. Yo le dediqué un día para conocer sus principales atractivos: el Templo del Diente de Buddha (al que yo decidí no entrar), dar un paseo por el lago, subir al Buddha Gigante de la montaña y ver el show de danzas típicas que tiene lugar cada tarde sobre las cinco. Posteriormente podéis ir a alguna de las terrazas a tomar algo o directamente al hostel para reponer fuerzas para el siguiente destino.



Desde la estación de autobuses de Kandy salen los vehículos con destino Dambulla, y desde ahí se toma otro a la famosa roca de Sigiriya, principal símbolo de Sri Lanka. Son muchos los que deciden no subir por los altos precios de la entrada, que ronda los 23 euros, e ir a la roca vecina de Pidurangala, tres euros. Yo decidí hacer las dos en el mismo día y no me arrepiento así que… animaos y no seáis vag@s!

Yo no soy una gran deportista y pude hacer Sigiriya y Pidurangala por la mañana y aún me quedó tiempo para volver a Dambulla y acercarme al Templo de la Cueva, 100% recomendable. La subida al mismo en un poco dura (y más cuando has hecho en el mismo día las otras dos) pero, una vez más, el esfuerzo tiene recompensa. Cierra a las siete de la tarde y por tanto hay que llegar hora y media antes. A la salida del templo está la parada de autobuses para volver a Kandy a pasar la noche.

Muchas personas deciden pernoctar en Dambulla, sin embargo no hay mucho que hacer y consideré que habiendo visto todo, era mejor volver al hostel en el que estuve la noche anterior. Otros siguen su camino hasta las ciudades antiguas de Polonnaruwa y Anuradhapura, que no visité al tener gran parecido con Ayutthaya, en Tailandia, y una vez más, por el elevado precio de las entradas.



Imprescindible comprar los billetes con antelación ya que se ha convertido en un recorrido tan popular que suelen agotarse rápidamente. Otro consejo: madrugar y coger el tren a primera hora de la mañana, se tarda aproximadamente cinco horas. Algunas de las paradas que tienes entre medias y a las que le puedes dedicar un par de días son Nuwara Eliya, un pueblo de estilo colonial debido a la ocupación británica, y Adams Peak, una montaña cónica de 2.243 metros de altura a la que mucha gente sube por la noche para ver el atardecer desde lo alto.

Si deseáis visitar Nuwara Eliya y no querSafari en Udawalawe National Parkar la siguiente actividad desde alln otros puntos del pa Ella. Yo optno de sus cafin embargo noéis que os pase lo que me sucedió a mí, leed con atención el post ‘El tren de Kandy a Ella’. Si por lo que sea queréis ir direct@s a Ella, como el destino tenía pensado que hiciese yo, podéis dedicar la tarde a relajaros paseando por la calle del pueblo o en alguno de sus cafés.



La actividad turística por excelencia en todo esta área montañoso de Sri Lanka es el senderismo. Uno de los principales hikes es el de Ella Rock que atraviesa plantaciones de té y bosques hasta llegar a la cima de una abrupta montaña. Se suele tardar dos horas, sólo subida, por lo que mejor estar preparad@s. Esto os llevará casi toda la mañana, dejándoos la tarde libre para acercaros al Nine Arches Bridge, otra de las imágenes más conocidas de Sri Lanka, junto con Sigiriya.  Después de hacer esto, decidí pasar otra noche en Ella para seguir conociendo la mañana siguiente.


Os aconsejo madrugar, de nuevo, y subir hasta Little Adams Peak, ubicado justo enfrente de Ella Rock y con un sendero de menor dificultad. También es recomendable visitar al menos alguna de las cascadas que hay en las inmediaciones de Ella. Yo opté por las Ravanna Falls, a las que se puede llegar en moto.

Sobre las 12 del mediodía y tras una semana recorriendo los paisajes montañosos de Sri Lanka, llega la hora de coger un autobús con destino Tangalle, una de las playas más tranquilas del suroeste de la isla. El trayecto es de tres hora y media así que sólo os quedará tiempo para dar un paseo por el pueblo y conocer la playa principal.



Tangalle y sus playas son muy tranquilas, hay turistas pero no tantos como en otros puntos del país. Además, según me dijeron y pude ver, son de las más bonitas. Yo decidí pasar el día de relax en Goyyamboka pero también hay otras opciones como Hiriketiya o Marakolliya. Lo mejor es quedarse otra noche en Tangalle para realizar la siguiente actividad desde allí.



Los safaris en Sri Lanka también cuentan con una gran popularidad entre los viajeros. Hay varias reservas naturales y todas ellas suelen abrir sus puertas sobre las seis de la mañana, por lo que la hora a la que te pasan a buscar son las cuatro o cinco, dependiendo de la distancia con el lugar escogido. La duración es de aproximadamente dos o tres horas así que sobre las doce del mediodía estaréis de vuelta en Tangalle para recoger vuestras pertenecías y poner rumbo a la zona de Mirissa y Weligama.


DÍAS 9, 10 Y 11: Mirissa y Weligama

Son dos de las zonas más populares (y divertidas), por eso se les puede dedicar tres o cuatro días sin problema. Entre todas las playas que tiene alrededor, la oferta de ocio nocturno, los spots para aprender o practicar el surf, los cafés y restaurantes… os prometo que no os vais a aburrir.


DÍAS 12 Y 13: Galle y alrededores

Galle, para mí, es una ciudad que hay que visitar sí o sí por toda la historia que se respira en sus calles. Además, cerca de ella hay otros puntos de interés como la pagoda de la Paz Rumassala, desde la que se ve toda la bahía, o las playas de Jungle Beach y Unawatuna. Esta última está ya bastante explotada por el turismo y hay a quien le gusta y a quien no, así que es decisión vuestra el alargar la estancia en este área.


DÍAS 14 Y 15: Hikkaduwa

Otra de las áreas costeras a explorar en Sri Lanka. Tiene bastante turismo aunque no masivo. Es el lugar indicado para aquellos que queráis bucear, relajaros en las hamacas playeras o conocer un poco acerca de la historia del tsunami que azotó el sudeste asiático en 2004. Además, podéis también acercaros a alguno de los templos budistas a presenciar una ceremonia o ir en barco por el río Madu y adquirir algunos conocimientos sobre la industria de la canela, ya que Sri Lanka es el principal país exportador. Desde Hikkaduwa podéis coger el autobús de vuelta a Colombo para tomar el vuelo de vuelta a casa (o al siguiente destino).


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