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Bilbao, parte II

4.11.14


Al lado de Zubiarte está el puente de Deusto, que atraviesa la ría del Nervión, también conocida como ría de Bilbao. Se trata de un puente levadizo, obra de los ingenieros Ignacio de Rotaeche y José  Ortiz de Artiñano, que se inauguró en 1936 como vínculo de unión entre los distritos de Abando y Deusto. Se necesitaba que fuese levadizo para permitir el paso de los buques que por aquel entonces frecuentaban la ría para desempeñar trabajos portuarios.

Desde él, se puede ver la Universidad de Deusto, la más antigua del estado y una de las más prestigiosas. Abrió sus puertas en 1886, fundada por la Compañía de Jesús, con el objetivo de dotar a Bilbao con un centro universitario propio aprovechando el periodo de expansión económica e industrial del que disfrutaba la urbe.

Tanto por el lado de la ría donde está ubicado Deusto, Avenida de las Universidades, como por el margen contrario, Paseo de Abandoibarra, se puede disfrutar de un agradable paseo. Durante el mismo, os fijaréis en las fachadas del Paraninfo de la Universidad del País Vasco, diseñado por el arquitecto portugués Alvaro Siza, y justo al lado de él, la Biblioteca de la Universidad de Deusto, proyecto del famoso arquitecto español Rafael Moneo.

 Puente de Deusto

 Vistas desde el puente (Avenida de las Universidades, Universidad de Deusto y Abandoibarra)
 Paseo de Abandoibarra, enfrente la Universidad de Deusto

 Universidad de Deusto
Paraninfo de la UPV, Biblioteca de Deusto y Torre Iberdrola

Si avanzáis unos metros, llegaréis al puente Pedro Arrupe, una pasarela peatonal construida en acero exteriormente y madera en el interior. Se inauguró a la vez que el Paseo de Abandoibarra y la Avenida de las Universidades. Lleva este nombre en memoria del sacerdote jesuita y Padre General de la Compañía de Jesús, entre 1965 y 1983, Pedro Arrupe.

Dejando a las espaldas este puente, os aproximaréis a uno de los mayores atractivos de Bilbao, conocido a nivel mundial: el Museo Guggenheim, del arquitecto canadiense Frank O. Gehry y perteneciente a la Fundación Solomon R. Guggenheim, creada por el coleccionista de arte y filántropo norteamericano de mismo nombre, con el fin de promover el arte moderno. Se inauguró en 1997 y desde entonces las visitas no hecho más que aumentar, llegando a una media superior al millón de visitantes por año.

De formas curvilíneas y construido con piedra caliza, cortinas de cristal y planchas de titanio que recubren gran parte del edificio, el Guggenheim Bilbao cuenta con 24.000 metros cuadrados, 10.540 de ellos distribuidos en 19 galerías utilizadas para las exposiciones. El precio de entrada es de 13 euros adultos, 7.5 estudiantes menores de 26 años y jubilados, 11 euros para grupos superiores a 20 personas y niños gratis.

 Paseo de Abandoibarra con el Puente Pedro Arrupe al fondo
Deusto, desde el Puente Pedro Arrupe 
 Vistas desde el Puente (Puente de La Salve y parte trasera del Guggenheim)

 Desde Abandoibarra
 Museo Guggenheim con Puppy

 Parte trasera del museo

Para aquellos que prefiráis no entrar, también hay alguna que otra pieza de exposición en sus inmediaciones, todas ellas permanentes. Destaca, por ejemplo,  la figura de ‘Puppy’, en la entrada principal al museo. Consiste en una escultura, realizada por el artista estadounidense Jeff Koons, que representa la figura de un cachorro de perro de la raza West Highland White Terrier. Toda ella se encuentra recubierta de flores que le han hecho ser considerada como uno de los principales símbolos de Bilbao.

Por el lado del Paseo de Abandoibarra podréis ver la obra de la artista y escultora francesa-americana Louise Burgeois. En este caso se trata de la figura de una araña, realizada en bronce, acero inoxidable y mármol que recibe el nombre de ‘Mamá’. Antes de ser instalada en la capital vizcaína, estuvo expuesta en Hamburgo y en Buenos Aires.

Anish Kapoor, uno de los escultores indios más influyentes, también ha dejado su huella junto al museo. Lo ha hecho a través de su obra ‘El gran árbol y el ojo’, formada por 73 esferas reflectantes con las que el autor busca hacernos recordar la inestabilidad y el carácter efímero de nuestra visión y por consiguiente, del mundo. Pero la cosa no acaba aquí y es que Jeff Koons, no sólo ha dejado como parte de su legado a Puppy, si no también ‘Los Tulipanes’, un ramo de flores con aspecto de globos pertenecientes a su colección ‘Celebration’, que ha sido expuesta en diversos lugares.

Y el tour por esta otra parte de la ciudad no podría acabar sin hablar del Puente de La Salve, también llamado puente Príncipes de España y que tantas veces ha aparecido a lo largo del post. Se abrió en 1972 como medida de solución ante el constante tráfico que empezaba a registrar Bilbao.  Su autor fue el ingeniero Juan Batanero y el nombre de La Salve, responde a motivos históricos ya que cuando llegaban los marineros al puerto de Bilbao, lo primero que veían desde este punto de la ría era la Basílica de Begoña, patrona de Vizcaya, a quien cantaban La Salve Marinera.

 Araña 'Mamá'
 'El gran árbol y el ojo'
 'Los Tulipanes'

Street art debajo del puente de La Salvé

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