,

Bruselas, Gante y Brujas

16.5.13


El pasado mes de diciembre organizamos un viaje de fin de semana a Bruselas. Llegamos un viernes sobre la hora de comer y cogimos un autobús desde el aeropuerto de Charleroi, el precio por trayecto es de 15 euros. Este bus nos dejo en la estación Gare du Midi, y nuestro hotel se encontraba justo al lado. Se llamaba Hôtel du Midi y la verdad es, que para lo que pagamos no estaba nada bien. Así que si tenéis intenciones de ir, mejor buscar otro.

Dejamos las cosas en el hotel y comenzamos a ver la ciudad. Empezamos con el Atomium, una estructura de 103 metros de altura construida para la Exposición General de primera categoría de Bruselas de 1958. Representa un cristal de hierro ampliado 165 mil millones de veces. Está formado por nueve esferas de acero de 18 metros de diámetro. Al principio fue planeado para permanecer seis meses, pero ahora se ha convertido en uno de los principales símbolos de Bruselas. Se puede entrar en su interior, el coste es de 11 euros adultos y 8 euros estudiantes.




Como era invierno, ya empezaba a anochecer y vimos el resto de la ciudad de noche. Después del Atomium, nos acercamos al Parlamento Europeo, situado en el que es conocido como Barrio Europeo de Bruselas. El Parlamento, como ya sabréis, es la institución  parlamentaria que representa directamente a los ciudadanos de la Unión y que junto con la Comisión Europea y el Consejo de la Unión Europea ejerce la función legislativa.

Cerca del Parlamento se encuentra el Parque del Cincuentenario, y en él, el Palacio del Cincuentenario, uno de los edificios más emblemáticos de Bruselas. Su parte más característica es el arco del triunfo , dominado por una cuadriga de bronce.





Siguiendo con el itinerario, el Palacio Real de Bruselas, sede de la familia real belga, fue lo siguiente que vimos. La construcción del Palacio comenzó a principios del siglo XIX por Guillermo I, rey de los Países bajos. En el se encuentran las oficinas de los reyes, algunos ministerios, salas de reuniones oficiales y habitaciones para los jefes de estado invitados. Desde 1831, este Palacio no es la residencia real, los reyes viven en el Palacio Laeken, a las afueras de Bruselas.

La próxima parada era la Iglesia Notre Dame du Sablon, situada en la parte de la ciudad y de estilo gótico. Fue construida en el siglo XV. En su fachada destacan los pináculos y vidrieras. Nos faltaron algunas cosas por ver, entre ellas el Palacio de Justicia y la Catedral de San Miguel y Santa Gúdula, pero es lo que tiene hacer un viaje express.

El resto del tiempo lo dedicamos a dar paseos por sus calles hasta llegar a las Galerías Saint Hubert, diseñadas en 1847 como las primeras galerías comerciales de Europa. Miden alrededor de 200 metros de largo y están cubiertas por una enorme cúpula de cristal. Por estas galerías llegamos a la rue de Bouchers, donde paramos a cenar el plato típico: moules, que son mejillones con patatas fritas.





Después  de cenar fuimos a  la Grand Place, el corazón de Bruselas y la zona más concurrida de la ciudad. Forma parte del conjunto arquitectónico del sigo XVII mas bello de toda Bélgica. Comimos un gofre, famosísimos en todo el mundo por lo buenos que están y decidimos que ya era la hora de visitar al Manneken Pis, una estatua de unos 50 centímetros que representa a un niño desnudo orinando en la pila de la fuente. Junto con el chocolate, la cerveza, el Atomium y la Gran Place, ocupa uno de los puestos más representativos de Bruselas.





El chocolate ya lo habíamos probado, habíamos visitado al Manneken Pis, la Gran Place y el Atomium, sólo nos quedaba probar la más que conocida cerveza belga, así que fuimos a otro sitio muy conocido: la cervecería Delirium Tremens. Es la cervecería con  más variedad de cervezas a nivel mundial, pasando las 2000 variedades. Tomamos unas cervezas y nos quedamos en el mismo local escuchando un concierto en directo.

El siguiente día nos levantamos pronto y fuimos a la Estación Gare du Midi, compramos un billete de 10 viajes ( 50 euros) para poder ir de Bruselas a Gante, de Gante  a Brujas y vuelta a Bruselas. Estos billetes se rellenan por la propia persona que lo compra poniendo desde la estación que sale, hasta donde va y  la fecha del viaje. Mucha gente lo que hace es que no lo rellena hasta que no ve al revisor, así si tienes suerte y no pasa te llevas un viaje gratis.

En Gante pasamos toda la mañana. La ciudad de Gante fue fundada en el siglo IX cuando Balduino I de Flandes levantó un castillo para proteger las abadías de San Pedro y San Bavón de las incursiones vikingas. Paseamos entre sus canales y visitamos algunos de los edificios más emblemáticos de la ciudad:

-       El Castillo de Gante: antigua residencia de los condes de Flandes y utilizado hasta el siglo XIV como fortaleza defensiva y hasta el siglo XVII como prisión.
-       La iglesia de San Nicolás: uno de los monumentos más antiguos de Gante. Su construcción de inicio a principios del siglo XIII. Las características  principales son el uso de la piedra azul-gris, la existencia de campanario y unas pequeñas torres de cubierta cónica en las esquinas del edificio.
-       Korenmarkt: es una plaza situada a las puertas de la iglesia de San Nicolás y el lugar más animado de Gante desde la Edad Media.
-       Belfort: campanario de 91 metros construido en  el siglo XIV. Su mirador, a 61 metros, ofrece una de las mejores vistas de la ciudad.
-       Catedral de San Bavón de Gante: tardó tres siglos en construirse. Recibe el nombre de San Bavón , santo que vivió entre los años 589 y 654, nacido en una noble familia franca cerca de Lieja, patrón de Gante y Harleem ( Países Bajos)








Por la tarde volvimos a coger el tren con destino Brujas, una de las ciudades medievales mejor conservadas del mundo. Fue fundada en el siglo XI y destaca por su gran red de canales que hicieron que hasta el siglo XV fuera uno de los mayores centros comerciales del norte de Europa. En esta ciudad además de dejarnos llevar por sus interminables canales, vimos la Plaza Mayor ( Markt), centro neurálgico de Brujas y donde cada sábado tiene lugar un mercado; Stadhuis, ayuntamiento de la ciudad y Belfort, la torre más característica de Brujas de 83 metros de altura.








A la hora de cenar volvimos a Bruselas directas al hostal a descansar de este fin de semana tan ajetreado ya que al día siguiente cogíamos de nuevo el avión para volver a casa.

You Might Also Like

0 comentarios

Suscríbete al blog...

...y recibe los últimos viajes!

Popular Posts

Facebook